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El Museo Nacional de Etnografía se estructurará en seis áreas temáticas

El esquema pretende innovar y mostrar la diversidad de pautas culturalesEl Museo Nacional de Etno­grafía, que se instalará en el antiguo hogar Comandante Aguado de Teruel, se estructu­rará en seis grandes áreas te­máticas. Las dos primeras ten­drán un carácter introductorio y estarán dedicadas, respecti­vamente, a describir la forma­ción de la propia institución museística a lo largo de los úl­timos 70 años y a definir los conceptos de Cultura -con mayúsculas- y culturas, tra­tando de reflejar la diversidad que caracteriza a las socieda­des actuales.

Las cuatro áreas restantes de la exposición permanente abordarán otros tantos temas: Sociedades e identidades cul­turales; El trabajo y las técni­cas; Las creencias; y El juego y lo lúdico.

Este es el esquema general propuesto en el avance del programa expositivo del Mu­seo Nacional de Etnografía. El documento -aún sujeto a posi­bles variaciones- ha sido re­dactado por el equipo técnico del Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimo­nio Etnológico, coordinado por José Luis Mingóte Calde­rón.

Planteamiento “rupturista”

Esta organización temática constituye un planteamiento “innovador” e incluso “ruptu­rista” con respecto a la mayo­ría de los museos etnológicos, que en general ofrecen una vi­sión “idealizada” de la socie­dad rural preindustrial a tra­vés de objetos de la vida coti­diana organizados en “series tipológicas de elementos si­milares”.

Las áreas del museo nacio­nal, por el contrario, mezcla­rán “piezas de todo tipo con el fin de mostrar la complejidad de los hechos sociales tal co­mo ocurren en la vida”, y siempre vinculando los ele­mentos del pasado con situa­ciones actuales.

El esquema propuesto pre­tende hacer de la exposición permanente “un lugar de re­flexión antropológica de com­portamientos humanos”, que muestre “la diversidad de pau­tas culturales” y logre “activar los sentimientos”.

La convivencia de piezas de distintos tipos y tamaños constituirá un “reto” a la hora de montar la muestra y, muy especialmente, de garantizar los requerimientos de conser­vación de piezas de materiales muy diversos -desde tela a pa­pel, madera, hierro o produc­tos orgánicos-, sobre todo en cuanto a humedad, temperatu­ra, iluminación y contamina­ción ambiental.

La muestra permanente ocupará unos 3.000 metros cuadrados de superficie y se concibe como un recorrido li­neal, en el que cada área esta­rá separada de la anterior por zonas de descanso que se aprovecharían para instalar elementos multimedia que ampliaran la información de los contenidos de cada sala.

Para cerrar la visita, se es­tudia una séptima sala, sin piezas, que “impacte al visi­tante y le deje sorprendido” con unos contenidos todavía por determinar.

Cada una de las áreas te­máticas estará formada, a su vez, por distintos módulos y unidades expositivas.

Los recursos expositivos serán similares en las distintas áreas para dotar de unidad al conjunto. El elemento primor­dial serán las piezas del mu­seo, acompañadas de imáge­nes que ayuden a comprender su uso e información textual con varios niveles de comple­jidad.

Sonidos y olores

En la medida de lo posible, se plantea introducir también so­nidos e incluso olores vinculados a los asuntos abordados, como ruidos de objetos o he­rramientas, música en el caso de instrumentos o aromas de alimentos.

Cada área temática contará con un elemento multimedia que añada información sobre las piezas expuestas e imáge­nes en movimiento, estructu­rado con la apariencia de una página web para facilitar su uso.

Los autores del programa expositivo plantean, como hi­pótesis más probable, que la exposición permanente ocupe diferentes; plantas del actual edificio de la casa de benefi­cencia, acoplando las salas a su estructura de largos pasi­llos. No obstante, la solución arquitectónica está pendiente del proyecto de rehabilitación, cuya redacción acaba de ser licitada por el Ministerio de Cultura, junto con el pro­yecto museográfico y la di­rección de obras.

El equipo de José Luis Mingóte plantea que, en cual­quier caso, el museo debe or­ganizarse en “tres circuitos” claramente independizados, uno para la exposición per­manente, otro para las semipermanentes y el tercero paira las muestras temporales.

1.-La formación de una institución

La primera de las seis áreas temáti­cas del Museo Nacional de Etno­grafía será, como la segunda, de carácter introductorio. En ella se mostrará la institución como fruto de un proceso histórico, en el que se han ido acumulando objetos y conocimientos hasta configurar la actual colección, formada por 200.000 piezas dé cultura rural, oficios y comercio urbano, equipa­miento doméstico, religiosidad y creencias, juguetes e instrumentos musicales e indumentaria popular y joyas de los siglos XIX y XX.

La exposición se organizará en torno a fases o épocas a lo largo de los más de 70 años transcurridos desde que se empezó a formar la colección, que tuvo sus anteceden­tes en la exposición sobre el Traje Regional e Histórico organizada en 1925. Las piezas de esta área serán muy vanadas, é irán desde trajes populares y joyería a objetos de trabajo (aperos agrícolas, piezas pastoriles, cestos, elementos de pesca o de oficios artesanos), mue­bles y objetos domésticos. A través de ellos se mostrará la diversidad de enfoques que la colección ha te­nido a lo largo de los años, una in­formación que se completará con un elemento interactivo.

2.-Cultura y culturas

En la segunda área temática se abordará la variedad de acepciones del término cultura, em­pleando piezas variadas organizadas en cuatro módulos expositivos.

El primero de ellos -versará sobre la visión de la cultura como producto de una minoría elitista, un enfoque aún muy arraigado/Para ilustrarlo se incorporarán elemen­tos vinculados a la forma de vida de las élites, como instrumentos musica­les cultos, producciones artísticas elevadas (escul­tura o pintura), mobiliario

“o elementos de una vajilla de clase alta o libros de obras clásicas con ricas encuadernaciones.

Un segundo módulo enfocará el término cultura como simia de to­dos los aspectos que caracterizan a una sociedad con piezas que remitan a creencias, rituales, alimentación, vestido o equipamiento doméstico de distintas so­ciedades.

La cultura como subsector característico de un grupo concreto se mostra­rá en el tercer módulo, que incluirá piezas alusivas, por ejemplo, a la cultura taurina o del fútbol o a tri­bus urbanas.

El cuarto módulo, cul­tura frente’ a culturas, se centrará en la diversidad de las sociedades actuales, con ele­mentos propios de diferentes culte­ras y creencias que acaban “confi­gurando una realidad mestiza”.

La misión del Museo será “acercar de manera sencilla el patrimonio etnológico a la so­ciedad, para que dé lugar a la comprensión crítica de las cul­turas, mostrando la diversidad cultural del territorio nacional”.

3.-Sociedades e identidades culturales

La intención fundamental de esta sección será mostrar cómo cual­quier sociedad crea sus reglas de comportamiento de una manera no lógica, sino arbitraria. Esta área se subdividirá en módulos, que, par­tiendo de la educación como forma de construir modelos culturales, abordarán aspectos como el género o las identidades locales.

En el capítulo educativo se mostrarán piezas vinculadas tanto a la educación reglada como no reglada. En 1o que respecta al género, se in­tentará desmontar la visión de que los roles masculino y. femenino responden a algo natural. Para ello, la museografía se centrará en objetos considerados masculinos y femeni­nos a lo largo del tiempo, en ma­nuales de educación que transmiten pautas de comportamiento en fun­ción del sexo o en anuncios publici­tarios basados en estereotipos. La última fase mostrará objetos unisex, clases mixtas o elementos alusivos a la eliminación de barreras labora­les, orientados a transmitir el con­cepto de igualdad hombre-mujer.

A la hora de abordar las identida­des locales, en muchos casos con­formadas también a base de estere­otipos, se recurrirá a elementos co­mo productos comestibles autócto­nos, fiestas y, sobre todo, la indu­mentaria popular o tradicional.

En esta sección se incorporará también, como una pauta social, la higiene, un concepto variable en las distintas sociedades que tuvo su punto de inflexión con el descubri­miento de la vida microbiana en el siglo XIX. Se expondrán desde ele­mentos de aseo personal hasta pro­ductos de limpieza…..

La alimentación será otro de los aspectos abordados en esta área co­mo elemento distintivo de una de­terminada sociedad, mostrando des­de la evolución de la presentación, de alimentos para su venta a la for­ma de procesarlos o consumirlos, con objetos que en muchas ocasio­nes acaban siendo símbolo del esta, tutos de los comensales.

4.-EI trabajo y las técnicas

En esta, área se mostrarán los cambios producidos en los tipos de trabajo derivados, del paso de una sociedad productiva a una sociedad de consumo. Se expondrán los procesos técnicos, la estructuración interna del trabajo o la difusión de los productos a través del comercio. En esta sección tendrán cabida herramientas de todo tipo y la for­ma en que han ido evolucionando a lo largo del tiempo las soluciones técnicas para realizar un mismo trabajo. Por ejemplo, la hoz, la guadaña, las mesorias o la cosechadora a la hora de recoger productos-agrícolas.

Pero también, se intentará plasmar el con­cepto de conti­nuidad que se mantiene en esta evolución, con el mantenimien­to de objetos tradicionales junto con otros de última gene­ración qué se emplean de for­ma simultánea, o la oposición entre herramien­tas de uso manual y otros con la misma funcionalidad, movidos me­diante, energía.

En esta área tendrá, un protago­nismo especial, el comercia. En la colección del museo existen dos tiendas tradicionales que en su momento, se desmontaron íntegramente y se mostrarán tal y como eran en su origen, con todos sus elementos. Una de ellas es una sastrería y otra la antigua chocolatería madrileña El Indio, que se fundó en 1848 en la calle La Luna, muy cerca de la Gran Vía, y se desmontó en 1994 para su conservación como ejemplo de tienda tradicional.

5.-Las creencias

El objetivo de esta área temática es plasmar la diversidad de aproximaciones a los sobrenatural y a las cre­encias asociadas a ello, con especial protagonismo dejas religiones y su importancia en la configuración de numerosos acontecimientos de la vida cotidiana.

Esta sección se estructurará en cuatro módulos, dedicados a imáge­nes, palabras, objetos y ritos.

El bloque sobre las imágenes mostrará cómo se materializan las creencias en torno a representacio­nes plasmadas en una rica iconogra­fía. Se expondrá cómo se ha repre­sentado la divinidad en la cultura tradicional española, con ejemplos iconográficos propios de otras áreas culturales presentes ahora en Espa­ña, como iconos bizantinos o imá­genes budistas. Habrá esculturas, estampas, cuadros y láminas de uso doméstico.

En el apartado sobre las palabras se mostraran textos impresos de to­do tipo, desde misales hasta indul­gencias y oraciones petitorias o de agradecimientos plasmadas en va­rios soportes, incluyendo elementos sonoros. Los elementos expositivos abarcarán catecismos, cartillas, los libros sagrados de las distintas reli­giones o estampas; pero también objetos orientados al campo de la magia. Tendrá una especial consi­deración la palabra cantada, con re­producciones sonoras de canto gre­goriano, mantras o himnos.

En el módulo dedicado a objetos tendrán cabida escapularios, velas, rosarios, medallas exvotos o recuer­dos adquiridos en centros de pere­grinación, que se agruparán en base, a su uso: evocación, recuerdo, invo­cación o agradecimiento.

El último apartado se centrará en los ritos, con una zona especial de­dicada a explicar el concepto de ri­tual y elementos relacionados con distintas etapas: Nacimiento y bau­tismo, edad adulta y primera comu­nión, matrimonio (joyas simbóli­cas) y muerte (velas y ofrendas).

6.-EI juego y lo Indico

En esta área se tratará de mostrar un aspecto muy importante en la sociedad actual, pero que siempre ha estado presente en la actividad humana, en mayor o menor medida. Frente á la diversión por la diversión en nuestros tiempos, en otros ¿momentos históricos ha existido / una ” titualización de la diversión” que la hacía más rígida y que aún persiste en algunos ámbitos.

En esta sección se abarcarán “conceptos muy diferenciados, como la diversión y el ocio, el juego o la fiesta, que no son equiparables aun­que tienen similitudes. Se diferenciarán los conceptos de diversión en la actual sociedad de consumo frente a los vigentes en la sociedad rural o industrial, o el ocio de los adultos en contraposi­ción con el de los niños. En este capítulo tendrán cabida elementos ñecas y, en menor número, juguetes muy dispares, como la amplia coprocedentes del medio rural y otros lección de juguetes de que dispone de producción industria el museo, instrumentos musicales, vestidos de fiesta o co­midas especiales de esos: días, por ejemplo.

El museo cuenta también con una amplia sección de museo cuenta también con una amplia sección de muñecas y, en menor número de juguetes procedentes del medio rural y otros de producción industrial

Tras las seis áreas temáticas en que se estructurará la exposición permanente del museo, el avance del programa expositivo plantea introducir un elemento que cierre el recorrido y provoque una última reflexión” sobre la visita.

Sorpresa final,

El contenido de este último espacio está aún por definir, pero no insisti­rá en enseñar objetos, sonidos o fo­tografías. E! objetivo será “conse­guir un efecto impactante que sirva-para sintetizar y mostrar la clave de todo el contenido del museo”, de una forma “sencilla y sorprendente”.

Eva Ron

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