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El PP tacha el desfase de la ronda de barrios de “tropelía administrativa”

Pide al alcalde que aclare por qué se demoró la presentación del modificadoEl concejal del PP Jesús Fuer­tes tachó ayer de “tropelía ad­ministrativa” la tramitación del segundo proyecto modifi­cado, de la ronda de barrios, un expediente “plagado de irre­gularidades” y en el que, se­gún confirman los informes técnicos, “se incumplieron to­dos los requisitos legales esenciales”.

Los populares reiteraron que en el consejo de Urban Teruel SA previsto para el viernes votarán en contra de la aprobación del proyecto, cuyo impone roza los 2 millones de euros y que corresponde a las obras de reposición de la traí­da de aguas renacentista y la consolidación de la ladera ba­jo el depósito de aguas tras un deslizamiento del terreno en junio de 2007.

Fuertes reconoció que la obra está hecha y “hay que pa­garla”, pero apunto que el equipo de gobierno PAR-PSOE “no puede pedir la co­laboración” de los populares sino que debe asumir en soli­tario la responsabilidad políti­ca de esta decisión,  porque quienes la apoyen “van a ser partícipes de una tropelía administrativa como no se ha visto en esta ciudad desde hace mucho tiempo”.

El concejal recordó que el proyecto de reposición del acueducto se presupuestó en 568.378 euros, pero después se añadieron las obras de con­solidación de estabilización de la ladera, contratadas verbalmente por el alcalde Miguel Ferrer (PAR), que eleva­ron la factura final a casi 2 millones.

Fuertes indicó que su gru­po entiende que Ferrer encar­gara la obra por motivos de urgencia, pero “después había que realizar una tramitación que no se siguió”. De hecho el equipo de gobierno tardó “casi dos años” en presentar la factura al consejo de Urban Teruel SA y lo hizo cuando “todo está enterrado y no se puede valorar si la obra vale o no ese dinero”

Cuando se apruebe este modificado, el consistorio adeudará cerca de 5 millones de euros a Acciona por la vía perimetral, una cantidad de la que el consistorio no dispone. “Dicen que lo van a pedir al Fondo de Inversiones de Te­ruel, pero el fondo está para crear empleo y no para pagar desmanes y tropelías bochor­nosos”, dijo Fuertes.

Por su parte, la portavoz del PP, Emma Buj, pidió a Fe­rrer que explique “por qué ocultó dos años este asunto y también su responsabilidad personal”.

El refuerzo del talud norte, pendiente

Jesús Fuertes, concejal y representante del PP en la sociedad municipal Urban Teruel SA, señalo ayer que el equipo de gobierno PAR-PSOE no tiene pre­visto ejecutar de momento el proyecto de consolida­ción del talud norte de la vía perimetral, cuyo coste asciende a 527.115 euros, a pesar de de que los informes técnicos “dicen que hay que actuar de ur­gencia” ante el riesgo de desprendimientos en caso de que el otoñó sea lluvio­so.

El alcalde de Teruel, Miguel Ferrer (PAR), confirmó qué “la obra no se va a hacer dé momento” porque aunque hay un in­forme que dice que puede haber peligro de caída de rocas, “se han instalado unos testigos en el talud e indican que no hay movimiento del terreno”.

El consistorio no tiene financiación para la obra.

Ferrer admite que se incumplió el trámite, pero niega ocultación

Achaca los problemas al cambio de dos a cuatro carriles

El alcalde de Teruel, Miguel ‘ Ferrer (PAR), reconoció ayer que los trámites administrati­vos se incumplieron en el se­gundo proyecto modificado de la vía perimetral, pero ne­gó que haya habido oscurantismo. Ferrer señaló que siempre ha estado claro que fue él quien encargó las obras de consolidación de la ladera bajo el depósito de aguas cuando, en junio de 2007, se produjo un despren­dimiento que puso en peligro el abastecimiento a la ciudad, ya que en esa fecha “ha­bía alcalde pero no conceja­les delegados, porque las res­ponsabilidades de gobierno no se habían repartido’.

Sobre la demora posterior en la tramitación del proyec­to, señaló que no pudo hacer­se antes porque estaba pendiente la modificación del Plan General con el trazado final de la ronda de barrios tras la decisión de ampliarla de dos a cuatro carriles.

El proyecto de duplica­ción de la calzada se aprobó en 2007 sin modificar previamente el planeamiento. “Fue una decisión unánime y acertada que yo comparto; porque no se podía parar la obra. Pero los problemas posteriores arrancan de ahí”, dijo Ferrer. Según explicó, al no ampliarse la franja de sue­lo expropiado, los taludes tienen una pendiente excesi­va y eso genera deslizamien­tos de terreno. Por ello, pidió a los grupos políticos que “sean consecuentes y no va­yan ahora en contra” de ac­tuaciones que derivan de un acuerdo unánime.

E. R. /Teruel

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