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Las secuelas del temporal

El hospital atiende 25 urgencias por caídas en sólo cuatro horasEl Ayuntamiento vuelve a esparcir sal en las calles para combatir la helada. El servicio de Urgencias del hospital Obispo Polanco de Teruel atendió ayer entre las 8 y las 12 horas a unas 25 per­sonas con lesiones por caídas debidas a la presencia de hie­lo en las calles. La cifra es diez veces superior a lo habi­tual, ya que fuentes del Salud señalaron que en un día nor­mal suelen acudir entre dos y tres usuarios por este tipo de percances.

La mayoria.de los pacien­tes atendidos ayer por caídas tenían edades comprendidas entre los 40 y los 65 años y presentaban daños de diversa índole: desde fracturas de ex­tremidades hasta traumatis­mos de columna o de tórax, problemas “serios” aunque no de gravedad vital, según ex­plicó el jefe de Urgencias, Fernando Galve.

El facultativo confirmó que la presencia de hielo pro­vocó un incremento del nú­mero de pacientes que acudie­ron al servicio en las cuatro horas citadas. “Si vinieron en torno a 50 personas, que es una cifra elevada, alrededor de la mitad habían sufrido ca­ídas”, dijo.

Galve señaló que desde que se inició el temporal en la capital, el pasado jueves, se han atendido más traumatis­mos de lo habitual, pero el de ayer fue “el peor día” por la capa de hielo acumulada en aceras y parte de la calzada. “Todos lo hemos visto al salir a trabajar. La gente que venía a Urgencias manifestaba que el pavimento estaba en muy mal estado”, comentó.

El jefe de Urgencias acon­sejó a los ciudadanos que, ante la presencia de hielo, eviten salir de casa si no es necesa­rio. “Si lo hacen, que lleven calzado adecuado, procuren ir más despacio y vayan con las manos fuera de los bolsillos para tener más puntos de apo­yo en caso de caída. Hasta que esto pase, hay que tener mucha precaución”, recomen­dó.

El Ayuntamiento de Teruel retomó a primera hora de ayer el uso de sal para la limpieza de las calles de la ciudad, des­pués de haberlo suspendido

desde la mañana del martes porque la cantidad ya esparci­da por las calles -175 tonela­das- era “incluso excesiva”, por la contaminación de los acuíferos y el daño en el pavi­mento, y poco eficaz con gruesas capas de hielo, según apuntó el concejal de Seguri­dad Ciudadana, Luis Muñoz.

El servicio comenzó a las 6 de la mañana, cuando se co­menzó a distribuir sal en dis­tintos puntos de la ciudad que presentaban más complica­ciones con el vehículo pickup del consistorio. A partir de las 7 de la mañana fue el per­sonal municipal el que realizó el servicio en las aceras.

El principal problema que encontraron para la limpieza, continuó Muñoz, fue que las temperaturas sobre cero regis­trada el día anterior habían derretido la nieve y el agua que quedaba en las calles no podía retirarse con maquina­ria, que en esta situación “no resulta efectiva”. Tras limpiar de nieve las calles, “quedaba una mezcla de hielo y barro”

que complicó sobre todo la situación de las aceras, a lo que se sumó el hecho de que “los colectores estuvieran he­lados y no pudieran absorber el agua de las calzadas”.

Por todo ello, Muñoz pi­dió la colaboración ciudada­na para la limpieza de las aceras, “con palas,’ escobas y cubos de sal” en esta situa­ción en la que “los medios mecánicos no son operati­vos”. Además, pidió “mucha precaución” para evitar caí­das. Diario de Teruel REDACCIÓN

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