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La revisión del Plan General de Urbanismo de Teruel

Masivo rechazo a la ordenación de Las Viñas prevista en el PGOULos vecinos de esa zona han presentado un total de 152 alegaciones

Los vecinos de Las Viñas re­chazan de forma masiva la reurbanización de esta zona de la ciudad prevista en el documento de aprobación inicial del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Teruel, al que han presen­tado, un total de 172 alega­ciones.

El nuevo planeamiento plantea modificaciones cómo el ensanchamiento de calles como Leocadio Brun, que conllevaría el retranqueo de edificaciones existentes, o la construcción de bloques de viviendas, muchas de ellas de protección oficial, que se­gún los vecinos cambiarían por completo la actual tipolo­gía de este barrio de unifamiliares donde conviven casas con licencia con otras mu­chas levantadas ilegalmente.

Se trata sin duda del sec­tor donde ha surgido mayor oposición al PGOU, que ha recibido un total de 748 ale­gaciones en el periodo de in­formación pública que con­cluyó el pasado 30 de di­ciembre, de acuerdo con los datos definitivos facilitados a los grupos municipales en la última reunión de la comi­sión de Urbanismo del Ayun­tamiento de Teruel.

Otro bloque importante de alegaciones, procedentes so­bre todo de los barrios del Arrabal y San Julián y de al­gunas zonas del Ensanche, rechaza el cambio de las nor­mas urbanísticas en suelo ur­bano que rebaja la altura dé edificios existentes y varía sus alineaciones, lo que deja­ría numerosas viviendas fue­ra de ordenación.

También abundan las re­clamaciones de vecinos de los diez barrios rurales, que en general reclaman más suelo urbano, equipamientos y modificaciones en los viales y zonas verdes propuestas para respetar la edificación existente.

La más amplia zona de expansión urbana contempla­da en el PGOU, los sectores de suelo urbanizable de Los Planos, es asimismo objeto de varias alegaciones. Los propietarios reclaman más edificabilidad y densidad de vivienda y, en el caso del área 2, que se contemple co­mo planeamiento remitido por tener una modificación de Plan Genera] pendiente desde la pasada legislatura.

La carretera de Cuenca, el Pinar de la Muela y la carrete­ra de Castralvo concentran -también un número elevado de reclamaciones particulares.

José Ángel Fernández, se­cretario de la Asociación de Vecinos de Las Viñas explicó que uno de los principales problemas que han generado alegaciones en esta zona es el ensanchamiento de calles que propone el PGOU, con dimensiones de hasta 9 o in­cluso 15,5 metros, como es el caso de Leocadio Brun.

El objetivo en esta última es ampliar el vial para enla­zar la vía perimetral desde su salida a la carretera de Alcañiz con el camino de Capu­chinos, que se proyecta po­tenciar para mejorar los acce­sos a la ciudad liberando el Centro Histórico.

Propuesta “irrealizable”

Fernández señaló que la propuesta del PGOU para Las Viñas es “absurda é irrealiza­ble” y que el ensanchamiento de calles obligaría a retran­quear alineaciones de edifi­cios a los que en algún caso “se concedió licencia hace sólo seis meses”. En-el caso de Leocadio Brun, se verían afectados incluso centros es­colares:

Los vecinos rechazan tam­bién la construcción de blo­ques de pisos que “cambiarían sustancialmente la estructura ‘ del barrio”, por ejemplo en una zona sin edificar en la ba­jada de la calle la Ermita, don­de se contemplan más de 200 viviendas en altura.

Tras conocer el contenido del PGOU, la asociación ve­cinal convocó reuniones in­formativas y se contrató un equipo técnico para preparar las alegaciones a un planea­miento que, a juicio de Fer­nández, “parece hecho desde un despacho de Madrid sin siquiera ver la zona”.

Los vecinos esperan que los responsables municipales “recapaciten y modifiquen los planteamientos”, añadió.

Por su parte, el concejal de Urbanismo, Luis Muñoz (PAR), señaló que el área de las Viñas es “una de las principales asignaturas pendien­tes” de Teruel desde el punto de vista urbanístico, que “ha tenido un crecimiento desor­denado y con muchas defi­ciencias”.

Como ejemplo, citó un proyecto de construcción de un colector de saneamiento, que quedó aparcado hace unos frieses porque su traza­do obligaría a realizar expro­piaciones. .

Según argumentó, la orde­nación propuesta en el PGOU, con varios sectores clasificados como Suelo Ur­bano No Consolidado (SUNC) pretende dotar de viales adecuados y servicios públicos de calidad a una zo­na donde “hay viviendas de cientos de miles de euros” e infraestructuras más propias de un área degradada.

Para resolver estas caren­cias, se optó por la clasifica­ción de SUC que, a través de posteriores instrumentos de planeamiento, permitiría acometer la urbanización “repartiendo cargas y apro­vechamientos como en cual­quier desarrollo”, aun “sa­biendo que sería una actua­ción muy complicada”, ad­mitió el concejal.

Cambio a SUC

A la vista del aluvión de ale­gaciones, Luis Muñoz .Se mostró dispuesto a estudiar un cambio de planteamiento, que pasaría por clasificar los terrenos como Suelo Urbano Consolidado (SUC), “siem­pre que cumpla con los pará­metros que establece la legis­lación”, como de hecho figu­raban en el avance del PGOU.

Esa clasificación, sin em­bargo, tendría que ir obligato­riamente acompañada de un proyecto de infraestructuras para solucionar las carencias de viales y servicios, como re­des de abastecimiento y sane­amiento y alumbrado; de un expediente de expropiación para obtener-los terrenos nece­sarios; y de contribuciones es­peciales para costear las nue­vas infraestructuras que abo­narían los vecinos como bene­ficiarios de esas mejoras.

En cuanto a la conexión del camino de Capuchinos con la vía perimetral, la con­sideró irrenunciable para mejoras las comunicaciones en la ciudad, .aunque se mostró abierto a estudiar trazados al­ternativos al ensanchamiento de la calle Leocadio Brun si son técnicamente viables.

Marcha atrás en alturas y uso de sótanos

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Teruel, Luis Muñoz, anunció que el equipo de gobierno está dispuesto a dar mar­cha atrás en la reducción de alturas de edificios existentes prevista en el Plan General de ordena­ción Urbana (PGOU) y en la prohibición de usos co­merciales u otros distintos al de garaje en sótanos, ambas propuestas contes­tadas en numerosas alega­ciones.

En el caso de las altu­ras; señaló que era “una idea estética” para tratar de homogeneizar la es­tructura urbana a largo plazo, pero “como socialmente hay un clamor en contra, se corregirá” la propuesta. En el caso de las alineaciones, señalo que se estudiará punto a punto.

También “hay voluntad de corregir” la prohibición del uso comercial en los sótanos; según el edil, que, no obstante, opinó que hubiera sido un avan­ce evitar este tipo de acti­vidades en locales bajo ra­sante.

EVA RON / Teruel

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