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Un libro describe los últimos años en los que Teruel tuvo fuero propio

El Cecal y el IET publican una nueva obra de investigación históricaTeruel y Albarracín tuvieron un fuero propio hasta el año 1598, en que pasaron a depender de la legislación aragonesa. Esos últimos años de intensos conflictos son los que se analizan en el libro El final de los fueros de Teruel y Albarracín en el siglo XVI, que ha sido editado por el Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín (Cecal) –adscrito al Instituto de Estudios turolenses (IET)– y se presentó ayer en la capital.
La obra –número 4 de la colección ‘Estudios’ del Cecal– supone un compendio de la tesis doctoral en Derecho del profesor José Luis Castán. El estudio se centra en las leyes que regían a Teruel y Albarracín y sus respectivas comunidades mientras tuvieron fueron propio, así como los cambios que supuso la adopción del aragonés.
El autor dejó claro durante la presentación del libro que Teruel y Albarracín lucharon al máximo “en defense de unas leyes y unos privilegios” que impedían la intromisión del rey y que la monarquía española con Carlos V y, posteriormente, con Felipe II quería suprimir.
La ciudad de Teruel era un territorio ingobernable debido a las luchas de bandos y a la inexistencia de una justicia supramunicipal. “El carácter del fuero de Teruel era la guerra”, describe Castán, quien matiza que había muchos conflictos entre familias: “Si alguien atentaba contra tu vida o tu propiedad era declarado enemigo y tu familia se podía vengar”, explica.
Los fueros de Teruel y Albarracín daban a estas ciudades “más capacidad de autogobierno” y al renunciar a ellos en 1598 se pierde la autoridad “que quedó en manos del rey”. De todas formas, Castán matiza que aunque el monarca era absoluto no tenía suficientes funcionarios para llegar al territorio y se veía obligado a pactar con los poderes locales.
El cambio de sistema legislativo supuso a los turolenses y albarracinenses un mayor coste económico pero, por otra parte, sus intereses particulares quedaron protegidos por la figura del Justicia de Aragón, según puntualiza el autor.
El director del Cecal, Juan Manuel Berges, destaca la labor desarrollada por Castán y subraya el carácter “de frontera” de los fueros de Teruel y Albarracín que, según explica, es la característica que los diferencia del resto.
También la directora del Instituto de Estudios Turolenses, Monserrat Martínez, destaca la importancia del trabajo del investigador porque aborda “uno de los aspectos más importantes de nuestra historia local”.
Detrás del libro que se presentó ayer hay diez años de investigación y la lectura de “centenares de legajos”, según relata el propio José Luis Castán. El investigador destaca que el trabajo tiene su origen en la tesis de Martín Almagro: “Es una revisión de esa obra, que habla de la defensa de los fueros en el siglo XVI”, asevera.

M. C. AGUILAR / Teruel

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