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Segunda queja al Justicia de Aragón en seis meses por falta de camas en la UCI

Un paciente denuncia que tuvo que ser trasladado a Zaragoza, con sospecha de derrame cerebral, al no haber sitio en Teruel. En julio de 2009 una mujer protestó por la misma razón

“En Teruel seguimos siendo ciudadanos de tercera clase”

José García Justos destaca que, frente a la “carencia de medios sanitarios que hay en Teruel”, antes de que la camilla en la que entró al servicio de Urgencias del hospital Miguel Servet se hubiera detenido, tenía a su alrededor “a tres enfermeras, un médico recepcionista, y dos neurólogos”. “Solo eso -continúa-, es pa­ra tranquilizar a cualquiera”. “En Teruel seguimos siendo ciudadanos de tercera clase”, concluye.

El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, ha soli­citado información al Departa­mento de Salud del Gobierno de Aragón acerca de la capacidad de la UCI del hospital Obispo Polan­co de Teruel y de las posibilidades de ser ampliada en un futuro próximo. La institución pública responde así a la queja formulada por un paciente de Teruel que de­nuncia que el pasado mes de di­ciembre tuvo que ser trasladado en ambulancia a Zaragoza, tras sufrir una subida de tensión arte­rial con sospecha de una hemo­rragia cerebral, al no haber camas libres en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro sanitario turolense.

Es la segunda vez en seis meses que García Vicente se dirige al Salud para pedir esta información. El pasado mes de julio, una mujer de Teruel ya protestó ante el Jus­ticia porque su padre, con un in­farto de miocardio, tuvo que ser derivado a un hospital de Zarago­za al estar ocupadas las seis camas que tiene la UCI del Obispo Polanco. Este área del hospital turolense fue diseñada originalmente para acoger ocho camas, pero la plantilla de personal sanitario so­lo está dimensionada para aten­der a media docena de enfermos.

En el escrito enviado ahora al Gobierno aragonés, Fernando Gar­cía Vicente se interesa también por conocer cuántos facultativos hay en las distintas especialidades mé­dicas que ofrece el Obispo Polan­co, pues el paciente que acaba de elevar la queja critica que en el hospital turolense solo haya dos neurólogos para una población de casi 85.000 personas y que rio exis­ta ninguno de guardia por las tar­des y fines de semana.

El paciente, José García Justos, relata que ingresó por Urgencias en el Obispo Polanco el pasado 18 de diciembre con una pérdida acusada de memoria y una ten­sión arterial en aumento. Añade que, tras realizarle una serie de pruebas, fue subido a una planta, pero que, al ser viernes, no fue vi­sitado por un neurólogo hasta el lunes siguiente, día 21.

Según García Justos, el especia­lista intentó que lo ingresaran en la UCI, pero al estar completa si­guió en planta hasta que al día si­guiente fue trasladado al Miguel Servet de Zaragoza. Una vez en la capital aragonesa, este hombre no ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos, si bien le fue practica­do un estudio arteriográfico cerebral -exploración de los vasos san­guíneos de la cabeza-, que no se puede practicar en el hospital turolense.

Fuentes médicas señalaron que el cambio de criterio clínico en­tre Zaragoza y Teruel respecto al ingreso del paciente en la UCI pu­do venir motivado por el hecho de que en el Miguel Servet existen muchos más medios de vigilancia y control en patologías neurológicas de los que hay en el Obispo Polanco. Entre otros, hay una Unidad de Ictus, neurólogo de guar­dia, pruebas de arteriografía, Uni­dad de Neurocirugía, más radiólo­gos y mayor disponibilidad de ca­mas de UCI.

Repetición de pruebas

Otra de las quejas de José García Justos es que al llegar á Zaragoza, como habían transcurrido cuatro días desde que le hicieran las pri­meras pruebas en Teruel, estas le fueron repetidas, incluida una molesta punción lumbar. Final­mente, el día 23 del pasado mes de diciembre fue devuelto al Obispo Polanco. Actualmente se ha recuperado por completo de su dolen­cia.

A juicio de García Justos, la fal­ta de camas de UCI en Teruel pro­voca traslados a Zaragoza de pa­cientes en estado crítico cuyas fa­milias sufren “ansiedad, drama y mucha incertidumbre”.

Desde el Departamento de Sa­lud del Gobierno de Aragón seña­laron que, por sus dimensiones y características, el hospital Obispo Polanco de Teruel no tiene médi­cos de guardia de todas las espe­cialidades. Los distintos facultati­vos se turnan para cubrir las tar­des y los fines de semana, con lo que un día puede haber un neuró­logo de guardia, pero otro, no. Ade­más, la DGA ya contestó al Justicia a finales de 2009 que son seis las camas que hay en la UCI de Teruel y que los índices de ocupación ese año no superaron el 62%.

Mª ÁNGELES MORENO

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