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“Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario”. Cleóbulo de Lindos filósofo griego

Alarma en los ayuntamientos aragoneses ante la prohibición de pedir más créditos

La medida, incluida por sorpresa en los ajustes de Zapatero, provocará dos años de parón inversor

FAMP dice que la decisión ocasionará “muchos problemas” y Zaragoza la tacha de “injusta”

ZARAGOZA. Nadie se lo esperaba pero la tijera de Zapatero llegó ayer con toda su crudeza a los ayuntamientos. Por sorpresa y cuando los municipios creían que los ajustes habían llegado a su fin, la publicación del decreto antidé­ficit del Gobierno de José Luis Ro­dríguez Zapatero desveló que los ayuntamientos no podrán acudir al mercado de la deuda a largo plazo. La FAMP y los principales municipios aragoneses se lleva­ron las manos a la cabeza ante el inevitable desplome inversor que la decisión provocará al menos hasta 2012 en la Comunidad.

Los alcaldes conocieron la no­ticia pasadas las ocho de la maña­na, cuando se publicó el decreto. Esperaban que se endureciera su margen para ir al mercado credi­ticio, pero no hasta la prohibición. Ni los ayuntamientos, ni las enti­dades que dependan de ellos, po­drán acudir a la deuda, ni pública ni privada, para financiar sus in­versiones hasta diciembre de 2011. El objetivo es reducir la carga de 34.594 millones de euros que tie­nen las corporaciones locales. Además las deudas a corto plazo se cancelarán a 31 de diciembre de cada año y el ahorro por el recor­te salarial a los funcionarios se de­berá destinar, antes que a invertir, a cubrir los déficits de tesorería o a amortizar préstamos.

El presidente de la Federación Aragonesa de Municipios, Co­marcas y Provincias (FAMCP), el socialista Salvador Plana, expre­só su preocupación por la “sor­presiva” decisión. “Es una medida que cortará la inversión, que es un dinamizador productivo que en épocas de recesión no se debería tocar”, afirmó. Dijo que “ningún ayuntamiento” apoyará que se les impida acudir a la deuda.

“Nos va a causar muchos pro­blemas y muchas inversiones se­rán inviables”, declaró Plana, que se quejó que se cargue sobre los ayuntamientos el peso de la su­presión, frente al Estado y las au­tonomías, que se podrán seguir endeudando. Además lamentó que se trate igual a todos, tanto a los municipios que tienen una de­sorbitada (como Madrid) como a los que tienen su carga financiera controlada. “No lo entendemos muy bien”, afirmó Plana.

Cátala: “No subiré impuestos”

El concejal de Economía del Ayuntamiento de Zaragoza, Fran­cisco Cátala, no estaba en absoluto conforme. “La administración local no es la causante del déficit del conjunto. No es justo. Se trata a la administración local como una administración menor. Es una medida exagerada, injusta y des­medida”, declaró Cátala, que hace solo dos meses anunció que el Ayuntamiento “seguiría endeu­dándose mientras hubiera crisis”.

No lo podrá hacer. Además, es­te varapalo llega en pleno desplome de ingresos: han caído en 50 millones las transferencias del Es­tado, no se vende suelo, ha retro­cedido la recaudación y sigue pendiente la Ley de Financiación Local. “Inversiones nuevas no va a haber”, concluyó Cátala, que re­chazó una subida de impuestos para cuadrar las cuentas: “Subirán lo que fije la inflación”.

En Huesca, el gobierno PSOE-PAR no quiso pronunciarse, pero existe nerviosismo, sobre todo porque las arcas municipales es­tá sometidas a un plan económi­co financiero impuesto por la DGA tras perderse la estabilidad presupuestaria en 2008 por el pa­go del último plazo del Palacio de Congresos, que obligó a pedir un crédito de 4,5 millones.

El portavoz del PAR, Fernando Lafuente, rechazó la restricción decretada. “No es lo mismo el Ayuntamiento de Madrid que el de Huesca”, apuntó. Fuentes mu­nicipales comentaron que la res­tricción deja sin capacidad de maniobra a un ayuntamiento con escasa deuda, pero también con nula capacidad de financiación.

El alcalde de Teruel, Miguel Ferrer (PAR), advirtió de que la prohibición de contraer créditos “va a parar las nuevas inversiones, además de paralizar las que ya es­tán en marcha”. Opinó que el Go­bierno debería “suavizar” la medi­da y recordó que Teruel (uno de los municipios más endeudados de España) ha sido “conservador” en materia crediticia desde hace dos años al firmar préstamos siempre por debajo de las amor­tizaciones. Es más, Ferrer dijo que “se retrasará los compromisos de cofinanciación ya firmados”.

Mª. López/ I. García/ L. Rajadel

EL DECRETO

Medidas en materia eco­nómico financiera de las entidades locales

Uno. Se declaran recursos afectados los derivados de la aplicación de las me­didas de reducción de costes de personal en los ejercicios 2010 y 2011, que se destinarán, con el orden de preferencia en el que están relacionados, a las siguientes finalidades:

a) A sanear el remanente de tesorería derivado de la última liquidación, cuan­do éste fuera negativo.

b) A disminuir el nivel de endeudamiento a largo plazo.

c) A la financiación de in­versiones.

d) Cuando no resulten de aplicación los apartados a) o b), los recursos no aplicados en el propio ejercicio a la financiación de inversiones, se desti­narán en sucesivos ejerci­cios a las finalidades es­tablecidas en los aparta­dos a), b) y c), con el mis­mo orden de prelación, hasta su aplicación total.

Dos. A partir de la entrada en vigor de la presente norma y hasta 31 de di­ciembre de 2011, las enti­dades locales y sus enti­dades dependientes cla­sificadas en el sector Ad­ministraciones Públicas no podrán acudir al crédi­to público o privado a lar­go plazo, en cualquiera de sus modalidades, para la financiación de sus inver­siones, ni sustituir total o parcialmente operacio­nes preexistentes, a ex­cepción de aquellas que en términos de valor ac­tual neto resulten benefi­ciosas para la entidad por disminuir la carga finan­ciera, el plazo de amorti­zación o ambos.

Tres. Las operaciones a corto plazo concertadas para cubrir situaciones transitorias de financia­ción reguladas en el artí­culo 51 del Texto Refundi­do de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales deberán quedar cancela­das a 31 de diciembre de cada año.

ZAPATERO CIERRA EL GRIFO TRAS ABRIR LA MANO

La medida tomada ayer supo­ne una rectificación añadida en el marco de la política eco­nómica del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. De he­cho, la sorpresa de los munici­pios al ver como el Gobierno cierra el grifo de los créditos es mayor ya que solo hace unos meses el mismo Ejecuti­vo, en su Ley de Presupuestos, amplió el margen de endeudamiento local. Y algunos muni­cipios lo aprovecharon.

Hasta el año pasado, el coe­ficiente de endeudamiento máximo (relación entre la deuda viva y los ingresos co­rrientes liquidados) admitido por la Ley de Haciendas Loca­les era del 110%. No obstante, el pasado mes de noviembre se aprobó una enmienda del PSOE a los presupuestos generales del Estado que elevaba el porcentaje de endeuda­miento de los municipios has­ta el 125%. La medida era coyuntural y algunos municipios la llevaron al máximo (Zara­goza tiene previsto llegar al 124% a final de año). Sólo siete meses después, tras animar la deuda municipal, Rodríguez Zapatero opta por desandar el camino.

m. l. r.

Heraldo de Aragón

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