Categorías

PAR y PSOE aprueban la cesión por 90 años de la iglesia de San Miguel

PP y CHA dudan de la capacidad de la asociación rumana para restaurarla

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Teruel aprobó ayer la cesión en uso de la iglesia de San Miguel a la Asociación Rumano-española San Nichifor el Confesor por un periodo de 90 años con la finalidad de destinarla al culto ortodoxo y a centro sociocultural.
El acuerdo fue adoptado con el voto a favor del equipo de gobierno PAR-PSOE y la abstención de PP y CHA, que mantienen sus dudas sobre la capacidad económica de la citada entidad para asumir la restauración del templo, cuyas deficiencias actuales impedirán su uso público sin la ejecución previa de obras que, según un informe municipal, tendrán un coste mínimo de 468.000 euros sólo para consolidar la estructura.
El alcalde de Teruel, Miguel Ferrer (PAR), incidió en que el convenio de cesión incluye una serie de condiciones que deberá cumplir la asociación, en concreto encargar el proyecto en el plazo de un mes y redactarlo en un año. “El proyecto tendrá que ser aprobado por la Gerencia de Urbanismo y por la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural y después habrá un plazo máximo de diez años para completar las obras de restauración”, detalló.
Frente a las críticas de la oposición sobre la falta de garantías, Ferrer aseguró que, si no se cumplen las condiciones estipuladas con respecto a la rehabilitación, “la iglesia revertirá al Ayuntamiento”. “¿Qué más garantía puede haber”, se preguntó.
La firma, cuanto antes
El alcalde confía en firmar el convenio a lo largo del mes de julio. A partir de ese momento, la Asociación San Nichifor “podrá solicitar las subvenciones al Gobierno rumano y a la Unión Europea”, como tiene previsto.
En cuanto al decreto dictado en el verano de 2009 por la Gerencia de Urbanismo, que ordenaba al Ayuntamiento realizar reparaciones y encargar en un mes un proyecto de rehabilitación del templo ante sus importantes deficiencias, Ferrer señaló que hace un año Acciona realizó los arreglos urgentes y colocó testigos en las grietas, que “no se han movido desde entonces”. Por ese motivo, añadió, el consistorio no redactó el proyecto de restauración, al determinarse que el edificio “no corre riesgo de hundimiento”.

EVA RON / Teruel

Los comentarios están cerrados.